Los metales no férricos son aquellos que no contienen hierro. Se caracterizan por una mayor resistencia a la corrosión, menor peso y alta conductividad. Suelen tener mayor valor que los metales férricos.
Aluminio
Metal ligero y resistente a la corrosión.
Usos habituales:
– Ventanas y estructuras
– Componentes industriales
– Piezas de coches
Claves para su valoración:
Sin hierro, plásticos o gomas
Bien separado por tipo
Muy común, pero su precio depende mucho de la limpieza.
Latón
Aleación de cobre y zinc.
Ejemplos:
– Grifería
– Radiadores
– Piezas de fontanería
Claves para su valoración:
Sin mezclas con otros metales
Material limpio
Buen valor si está bien clasificado.
Cobre
Uno de los metales más valorados.
Usos habituales:
– Cableado eléctrico
– Instalaciones
– Sistemas de energía
Claves para su valoración:
Cobre limpio → mayor valor
Cable con recubrimiento → menor precio
La diferencia de precio puede ser muy alta según el tipo.
Plomo
Metal pesado y denso.
Usos habituales:
– Baterías
– Componentes industriales
– Tuberías
Claves para su valoración:
Material limpio
Sin mezclas
Requiere gestión controlada por normativa.
Zinc
Metal resistente a la corrosión.
Usos habituales:
– Galvanizado
– Cubiertas y estructuras
– Componentes industriales
Claves para su valoración:
Separado de otros metales
Sin impurezas
